¿Necesitas ideas para tener más motivación en el aula?  ¡Haz click aquí y conoce algunos tips prácticos para hacerla tu mejor aliada!

¿Necesitas ideas para tener más motivación en el aula?   ¡Haz click aquí y conoce algunos tips prácticos para hacerla tu mejor aliada!

 

 

La motivación es un concepto del cual todos estamos en constante búsqueda y que, por alguna extraña razón, siempre termina eludiéndonos. Todos lo hemos sentido: Ese arrebato de energía y felicidad cuando viene a nosotros una nueva oportunidad, un nuevo comienzo, algo que nos interesa, que nos ilusiona. Solemos pensar que la sola presencia de esa energía nos dará el impulso que necesitamos para mantenernos a flote y seguir adelante, usualmente no es así; comenzamos a encontrar resistencia, razones válidas que en ocasiones resultan de más peso que aquello que queremos lograr. 

Eventualmente, esta resistencia se vuelve una constante y nuestras metas quedan en el olvido y tendemos a culparnos a nosotros mismos, acusándonos de falta de fuerza de voluntad o de la productividad necesaria para ser tan eficaces como queremos y lograr los objetivos que nos proponemos.

¡No podríamos estar más equivocados!

Pasión, Motivación e Inspiración. Estas palabras suenan tan poderosas, tan lindas, tan alcanzables, que terminan convirtiéndose en el motor que creemos que debe movernos internamente. Sin embargo, cuando se encuentran con Rutina, Repetición y Desencanto, comenzamos a cuestionarlo todo.

Los docentes no somos ajenos a esta mezcla de sensaciones, que generalmente acompaña a las mentes cuando estas explotan con fuerza creativa. Pero la clave no está en intensificar unas y apagar otras, la clave está en el perfecto balance y el aprovechamiento de lo que ambos estados pueden ofrecernos.

Tomando a estos seis personajes como inspiración, creamos esta lista de tips que pueden ayudarnos en nuestros momentos de mayor intención y de mayor desinterés para poder hacer un buen uso de todo y lograr ese balance:

 

Tip #1: Asegúrate de estar siempre dispuesto a responder las preguntas de tus alumnos.

Mientras no perdamos de vista que aprendemos tanto o más de nuestros alumnos, como ellos de nosotros, siempre vamos a encontrar en ellos una fuente infinita de nuevas formas de ver el mundo que, independientemente de la edad que tengan, lograrán conmovernos a lo menos y sacudirnos a lo más. 

Además, cuando nuestros alumnos sienten que sus ideas y sentimientos son válidos y, por lo tanto tomados en cuenta, se logra una sinergia entre maestro y alumno que logra el ambiente más productivo dentro del aula.

 

Tip #2: Alienta a tus alumnos a siempre ir más allá.

El aprendizaje nunca debe quedarse solamente dentro de los libros, ni mucho menos dentro del salón de clases.

El conectar a nuestros estudiantes con el tipo de actividades que los reten intelectualmente y que los motiven a hacerse preguntas y lograr respuestas inesperadas hará que se mantengan curiosos y abiertos a descubrir cosas nuevas. Esto, unido al punto anterior, es una combinación explosiva tanto para ellos que lo viven como para el docente que es partícipe de todo esto.

 

Tip #3: No permitas que nadie menosprecie tu esfuerzo.

Es una creencia muy común pensar que ser maestro es sencillo y ciertamente, los niveles de pasión y entrega que caracterizan a los docentes fomentan esta concepción. Sin embargo, esto puede contribuir a que se menosprecie la labor, e incluso a terminar menospreciándonos nosotros mismos. Es importante siempre recordar que nuestro esfuerzo vale y que nuestro trabajo es fantástico.

 

Tip #4: Alienta a tus alumnos a escribir lo que sea ¡pero a mano!

Dice el dicho que “el camino de la cabeza al corazón es la mano” y definitivamente es una vía que nos conecta con nuestro ser de otra manera. Así que promueve que tus alumnos escriban: sus pensamientos, sus sueños, sus planes, una historia, bosquejos para entradas de blog. No importa si su redacción no es la correcta, o si su gramática deja que desear, haz que nada los detenga. Siempre podrás corregirles cuando el momento sea el correcto. 

 

Tip #5: Llena tu pizarrón de color.

Nada mata más la creatividad que la monotonía. Enfatizar diferentes conceptos con colores distintos ayudará a tus alumnos, sobre todo a quienes son más visuales a recordar las cosas más fácilmente. Puedes tener un código según el cual los alumnos ya sepan a qué concepto corresponde cada color, o simplemente dejarte llevar. Ver esa explosión de colores incentiva a quien sea y la creatividad es fiel compañera del mantenerse motivado.

Lo maravilloso de estos tips es que funcionan tanto si te sientes en un bache carente de motivación, como si te encuentras disfrutando de las mieles de la misma, pues la clave es esa justamente: Un punto de equilibro que te permita ponerlo a trabajar a tu favor cuando más lo necesites. Esto permitirá que, en lugar de ir saltando de planicies a montañas, tu camino tenga una inclinación gradual, suave, y que apenas se note. 

No se necesita más información. No se necesita una compleja estrategia. Lo único que se necesita hacer es plasmar tu meta, hacerte presente en ella y tratar de que no se caiga la guardia. Los docentes tenemos la ventaja de que, si bien nuestro entorno se encuentra rodeado de fuertes limitantes, también lo está de hermosos escenarios. La clave es tener los ojos bien abiertos para discernir lo importante de lo que nos jala hacia atrás y siempre tener herramientas de las cuales echar mano.

 

Añadir un comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

shares